Activo y Pasivo del Deudor/a

¿Qué hay que tener en cuenta?
 
Para acogernos a la Ley de la Segunda Oportunidad, antes de iniciar el procedimiento, hace falta que hacemos una valoración de nuestro activo (de todos los bienes que están a nuestro nombre) y del pasivo (de todas las deudas generadas).
 
Hay que tener en cuenta, que el procedimiento de segunda oportunidad se encuentra dentro de la legislación concursal, es decir, nos encontraremos en un procedimiento de concurso de acreedores, pero la legislación se ha adaptado a las personas físicas. Aun así, el que sucede en un procedimiento concursal es la liquidación de todo el patrimonio de la persona concursada, es decir, en una concurso de acreedores de una empresa, el que se hace es vender todo su patrimonio para poder pagar las deudas por, finalmente, eliminar la empresa del mercado; con las personas físicas se hace el mismo, pero hasta donde llega su patrimonio, se cancelaran las deudas, el resto quedará perdonado, no seguirá con una mochila de deudas como venía succeïnt hasta ahora.
 

El Real decreto ley 1/2015, de 27 de febrero, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social, permite deshacerte de todas tus deudas

La Ley de Segunda Oportunidad como solución a la actual crisis sanitaria que endeuda todavía más a la población
 
Las exigencias de estos últimos tiempos hace que estemos todo el día sin poder descansar ni por un segundo: ir a trabajar, después ir al banco antes no cierren, a mediodía comer rápido y seguir trabajando por la tarde; una vez acabada llevar los hijos a las actividades extraescolares, preparar la cena y comer para el día siguiente, recogerlos los hijos, cena y, por fin, descansar. A pesar de que, un golpe a la cama, vienen en el jefe todas las tareas del día siguiente y poder pagar todas las facturas y deudas que hay pendientes: la hipoteca, las letras del coche, los préstamos personales, sin contar la tensión de contar como avalador del piso de un familiar.